APRENDER A MOVERTE DE NUEVO: El Método Feldenkrais
Muchas personas llegan a cierta edad —o simplemente a cierto nivel de agotamiento— creyendo que el cuerpo “se volvió rígido”, torpe o limitado. Pero en muchos casos no se trata solamente del cuerpo. Se trata de hábitos de movimiento profundamente automatizados 🌙
- Nos movemos siempre igual.
- Nos sentamos igual.
- Respiramos igual.
- Reaccionamos igual.
Y con el tiempo, esos patrones empiezan a sentirse como si fueran permanentes.
Ahí es donde el Método Feldenkrais propone algo muy diferente a la lógica tradicional del esfuerzo físico. En lugar de forzar el cuerpo para corregirlo, invita a desarrollar conciencia a través del movimiento 🧘♂️
Su creador, Moshe Feldenkrais, decía: “Cuando sabés lo que hacés, podés hacer lo que querés.”
Y aunque parece una frase simple, encierra algo enorme: muchas veces no cambiamos porque ni siquiera registramos cómo estamos funcionando.
El método trabaja con movimientos suaves, lentos y conscientes que ayudan a reorganizar la relación entre cuerpo, sistema nervioso y percepción. No busca rendimiento ni flexibilidad extrema. Busca aprendizaje.
- Aprender a sentir cómo nos movemos.
- Dónde hay esfuerzo innecesario.
- Qué partes del cuerpo participan de más… y cuáles casi no participan 🌿
De hecho, distintos estudios sobre neuroplasticidad y conciencia corporal difundidos por Harvard Medical School y otros centros vinculados al aprendizaje motor muestran que el cerebro mantiene capacidad de reorganizar patrones de movimiento a lo largo de toda la vida.
El cuerpo puede aprender nuevas maneras de habitarse.
Y eso cambia muchísimo más de lo que parece.
Muchas personas descubren, por primera vez, cuánto estaban haciendo “de más” para realizar acciones simples 🌙
Y ahí aparece algo hermoso del método: no trabaja desde la lucha con el cuerpo, sino desde la curiosidad.
- A percibir.
- A aflojar automatismos.
- A recuperar posibilidades.

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